En 2025 cumplimos muchos retos y sueños. Fue un año para confirmar que el microbioma de precisión ya no es solo una promesa, sino una herramienta real para transformar la productividad y el bienestar animal.
Hoy queremos compartir algunos de los hitos que marcaron este camino y cómo nos preparan para iniciar el 2026 con aún más investigación, más colaboración y muchos sueños por cumplir.
1. Inicio de exportaciones a Brasil
Uno de los logros más significativos fue el inicio de exportaciones a Brasil.
Llevar nuestros consorcios probióticos a uno de los mercados ganaderos más importantes del mundo es una validación del trabajo científico y tecnológico que venimos construyendo.
Este paso abre la puerta a nuevas integraciones en sistemas de producción intensivos y de pastoreo, donde la modulación del microbioma es clave para mejorar conversión alimenticia, salud intestinal y eficiencia productiva.
2. Ferias internacionales y II Simposio de Microbioma Animal
En 2025 también fortalecimos nuestra presencia en escenarios de alto nivel técnico:
- Participamos en ferias internacionales, compartiendo resultados sobre microbiomas de precisión, salud intestinal y reducción del uso de antibióticos.
- Realizamos el II Simposio de Microbioma Animal, con invitados de Brasil y Países Bajos, consolidándolo como un espacio de encuentro entre la ciencia aplicada, la industria y la academia.
Estos espacios nos permiten discutir, con datos, temas como fermentación ruminal, integridad de mucosa intestinal, resistencia a patógenos y estrategias de nutrición de precisión para diferentes especies.
3. Avances en proyectos europeos con pollos de lento crecimiento
Otro de los hitos fue el avance en proyectos europeos con pollos de lento crecimiento, enfocados en:
- Optimizar el uso de ingredientes alternativos en la dieta.
- Reducir la dependencia de soya y granos tradicionales.
- Mejorar bienestar y desempeño productivo a través de consorcios probióticos diseñados específicamente para estas líneas genéticas.
Estos desarrollos son un ejemplo de cómo la biotecnología microbiana puede aportar a una producción más sostenible, alineada con las nuevas demandas de consumidores, reguladores y cadenas de valor.
4. Más de 25 piezas de divulgación científica
En paralelo al trabajo de laboratorio y campo, fortalecimos nuestro compromiso con la divulgación científica.
Al cierre de 2025 contamos con más de 25 piezas publicadas, entre:
- Artículos técnicos
- White papers
- Entradas de blog
- Episodios de podcast
Este contenido cubre temas como microbiota en cerdos, pollos y rumiantes, uso de probióticos consorciales, modelos in vitro de simulación gastrointestinal y experiencias prácticas con productores y aliados estratégicos.
5. Primer caso clínico en mascotas con simulación gastrointestinal
Uno de los logros más especiales fue el primer caso clínico en mascotas, respaldado por un modelo de simulación gastrointestinal.
Combinando ajuste nutricional y suplementación probiótica, logramos una mejora significativa en la condición clínica de la paciente, demostrando que la lógica del microbioma de precisión también puede trasladarse al mundo de los animales de compañía.
6. Nuevas alianzas académicas y de innovación
Finalmente, 2025 fue un año clave para consolidar y abrir nuevas alianzas académicas y de innovación:
- En Colombia, trabajando de la mano con universidades y centros de investigación en proyectos de microbiota, inmunología y nutrición de precisión.
- En el Biotech Campus Delft, donde fortalecimos capacidades en bioprocesos, fermentación y escalamiento tecnológico.
Este ecosistema de colaboración, que incluye aliados como Planet.Bio y otros socios estratégicos, nos permite acelerar la validación de nuevas tecnologías y llevar soluciones robustas al campo.
Mirando hacia el 2026
Con todos estos hitos, iniciamos el 2026 con una certeza clara: la combinación de ciencia, biotecnología y trabajo colaborativo es el camino para transformar la nutrición animal de forma sostenible, rentable y basada en evidencia.
Nos esperan nuevos estudios, más integración con productores, más datos generados en campo y laboratorio, y muchas oportunidades para seguir demostrando que el cambio comienza en el microbioma.


